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lunes, 21 de septiembre de 2009

Anticonceptivos contra el cambio climático.

Si se logran reducir las tasas de natalidad en los países en desarrollo, donde muchas mujeres siguen teniendo embarazos no deseados, se podrá reducir la presión sobre el medio ambiente y ayudar a combatir el calentamiento global.

Esa es la tesis que plantea en un editorial la revista médica The Lancet, que pide solucionar la demanda de 200 millones de mujeres en todo el mundo que, dice, desean anticonceptivos y no los tienen.

Según la publicación, a causa de esta "demanda insatisfecha" cada año ocurren 76 millones de embarazos no deseados.

Y este crecimiento demográfico está ejerciendo una excesiva presión en el medio ambiente.

"Es probable que los países en el mundo en desarrollo -los menos responsables del aumento de emisiones- experimenten el mayor impacto del cambio climático -dice la publicación- y las mujeres deberán soportar la carga más grande".

"Junto con otros factores, el rápido crecimiento de la población en estas regiones aumenta el grado de vulnerabilidad a las consecuencias del cambio climático".

"Por ejemplo, la escasez de agua y alimentos, la degradación del medio ambiente y el desplazamiento humano", agrega.

Interés

Según la publicación, cada vez está surgiendo más interés sobre el vínculo entre la dinámica de la población, la salud y los derechos sexuales y reproductivos, y el cambio climático.

The Lancet se refiere a la reciente Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en Berlín, Alemania, donde, dice, hubo mucho interés en las discusiones sobre cómo los organismos de salud sexual y reproductiva están tratando de responder a la crisis del medio ambiente que ahora "sigue de cerca el panorama de la salud de la mujer".

A pesar de que en varias conferencias internacionales se ha establecido un consenso sobre la necesidad del acceso de los individuos a la educación universal y a los cuidados de salud reproductiva y sexual como la mejor ruta para llegar al desarrollo sostenible, sigue habiendo una "deplorable falta de inversión financiera y voluntad política" en este respecto.

Un estudio de los 40 Programas de Acción Nacional para la Adaptación (NAPAs, por sus siglas en inglés) firmado por los países menos desarrollados de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, mostró que 37 de estos países establecen un vínculo entre el crecimiento de la población y el cambio climático.

"Pero sólo seis de ellos identificaron a la planificación familiar como parte de sus estrategias de adaptación", dice el editorial.

"Esto sucede quizás porque el tema de la planificación familiar forma parte de la responsabilidad de los ministerios de salud y no de los del medio ambiente, que son los responsables de los documentos de NAPA", expresa.

sábado, 19 de septiembre de 2009

JORNADAS (A) 26 DE SEPT + PLANTON POR LXS PRESXS POLITICXS 1 OCT




martes, 15 de septiembre de 2009

No más letra El Chojin

A veces es difícil decir que no mas pero hay momentos en la vida en los que hay que luchar,no hace falta para eso dedicarse al rap hace falta solamente decir basta ya .
No mas pena,
no mas niños a dormir sin cena
,no mas lagrimas,
no mas dictadores para África,
no mas guerra-mision,
no mas torres en New York,
no mas telebasura,
no mas profes sin cultura,
no mas cancer en tus cigarrillos,
no mas pastillas no mas vino,
no mas rendirte a tu destino,
no mas quedarte dormido en mitad de tu camino,
no mas imperativos,
no mas hombres sin oficios,
no mas jefes que no le quieren,
no mas personas sin papeles no,
no mas presidentes que te mienten,
no mas odios que solo te conducen a odios,
no mas usar los periodicos para comerme el coco,
no mas celos entre amigos,
no mas guerras entre hermanos,
no mas luchar separados en vez de juntarnos,
no mas pedir perdon en vez de entrar en accion,
no mas desanimarse por oir un simple no.
Cuando te encuentras triste y te rindes te estas fallando no te sirves,
mirate al espejo y ponte firme,
tu tienes las riendas de tu propia carreta
levanta la cabeza y olvidate de dar pena,
no hay error mas grande que tomar el camino facil no te plantes,
apuesta por seguir adelante,
tu peor enemigo a veces puedes ser tu mismo
así que limpia tu mente y dale oxigeno a tu espiritu no mas.
A veces es difícil decir que no mas,
pero hay momentos en la vida en los que hay que luchar,
no hace falta para eso dedicarse al rap hace falta solamente decir basta ya.
A veces es difícil decir que no mas,
pero hay momentos en la vida en los que hay que luchar,
no hace falta para eso dedicarse al rap hace falta solamente decir....
No mas piedras contra tanques
,no mas masacre en Palestina,
no mas vaticano en pedofilia,
no mas niños pariendo niñas,
no mas Africa con sida,
no mas lastimas si es de mentira,
no mas minas antipersonales,
no mas políticos irresponsables,
no mas perder el tiempo en quejarse,
no mas musica pop mal hecha que no te vale,
no mas prensa rosa ni criticar lo que no sabes,
no mas nunca quebrantar la voz a tu madre,
no mas olvidar que debes amor al quien te pare,
no mas chismes,
no mas chistes,
no mas cliches,
no mas estereoclipos que falten y discriminen,
el mundo lo formamos todos, la culpa no es de siempre del todo y los problemas no se arreglan solos,es hora de aceptar tu responsabilidad,si algo sale mal ra es por que tu lo haces mal.
Cuando te encuentras triste y te rindes te estas fallando no te sirves,mirate al espejo y ponte firme,tu tienes las riendas de tu propia carreta levanta la cabeza y olvidate de dar pena,no hay error mas grande que tomar el camino facil no te plantes,apuesta por seguir adelante,tu peor enemigo a veces puedes ser tu mismo así que limpia tu mente y dale oxigeno a tu espiritu no mas.
A veces es difícil decir que no mas,pero hay momentos en la vida en los que hay que luchar,no hace falta para eso dedicarse al rap hace falta solamente decir basta ya.
A veces es difícil decir que no mas,pero hay momentos en la vida en los que hay que luchar,no hace falta para eso dedicarse al rap hace falta solamente decir.....basta ya.
No mas,no mas mentiras,no mas islas perejil,no mas deforestacion en Brasil,no mas maltratos policiales,no mas concanasias ilegales,no mas sonrisas si son falsas,no mas lo primero es la pasta,no mas indios en reservas,no mas ultras,no mas atentados suicidas,no mas,no mas atentados que matan a niñas, no mas,no mas violaciones,no mas,no mas.

Lituania el pais más peligroso para la Comunidad LGBTI

Lituania da un paso más en la discriminación de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, LGTB, con la decisión de su Parlamento de debatir una ley que, tal y como anuncia Amnistía Internacional, podría convertir en delito la promoción de la salud sexual entre personas del mismo sexo, las manifestaciones del Orgullo, los locales de ambiente o las campañas contra la homofobia, según nota de prensa de FELGTB.

Tras la Ley de Protección de Menores contra el Efecto Perjudicial de la Información Pública, que prohíbe la información en las escuelas de la diversidad sexual, entre otras cosas, este siguiente paso propone la criminalización de la “promoción de la homosexualidad” entendiendo por ésta cualquier información no negativa respecto a la orientación sexual hacia personas del mismo sexo.

Lituania se podría convertir en el país europeo más peligroso para lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.

Para Antonio Poveda, presidente de la FELGTB, “esta ley es una resurrección de la Ley de Vagos y Maleantes, de la persecución estatal a las y los homosexuales y transexuales, y desde la Unión Europea no se puede permitir que un país miembro encierre en cárceles a las personas que libremente viven su derecho a amar y ser amados tal y como son”. “España tiene que asumir su papel en la UE e impedir que desde este organismo internacional se permitan estas violaciones a los Derechos Humanos”.

Por su parte, Alejandro Alder, coordinador del Área de Relaciones Internacionales, ha asegurado que trabaja ya con ILGA-Europa para frenar la posible aprobación de esta ley en Lituania “porque esta ley nos afectará a todos y a todas”. Ambas entidades demandarán a las instituciones de la Unión Europea que se pronuncie sobre el giro hacia la discriminación que se ha tomado Lituania porque “con leyes como éstas se violan los Derechos Humanos”.

El Gobierno Colombiano Oculta la Violencia Sexual.

"Llegaron 500 paramilitares a la aldea, que se halla en territorio de la guerrilla. Mataron a muchachas, chicos, hombres y mujeres. No se nos permitió recogerlos y los perros se comieron los cadáveres. Ahorcaron a algunos niños y mutilaron sus órganos sexuales. Violaron a muchas mujeres".

"Un grupo de hombres armados nos echó abajo la puerta de casa mientras dormíamos. Ataron a mi padre a una silla. Me abrieron de piernas y me ataron una pierna a un armario y otra a la cama. Nos violaron a mi hermana y a mí".
Son dos de los brutales testimonios recogidos en un informe, publicado ayer, de la organización Intermón-Oxfam, que denuncia cómo todos los grupos armados del conflicto colombiano utilizan la violencia sexual como un arma de guerra con total impunidad. "El Gobierno colombiano ha negado y silenciado este delito", dijo la investigadora Paula San Pedro, autora del informe.
Persistente negación

"La persistente ocultación y negación de este delito por parte del Estado ha permitido perpetuar un entorno de impunidad en el que este tipo de delitos ni se investigan ni enjuician, ni se castigan a los responsables", señala el informe.

El documento resalta cómo, lejos de ser esporádica, la violencia sexual es una práctica "sistemática y generalizada" que ha pasado a formar parte delconflicto armado.
San Pedro explicó cómo "las mujeres son un blanco en el conflicto y son violadas para causar el terror en las comunidades, provocar la huida de la población yconseguir objetivos estratégicos y militares", uno de los factores que define en el derecho penal el uso de la violencia sexual como arma de guerra.
"Todos los grupos armados cometen estos abusos: paramilitares, Ejército y guerrilla", señaló por su parte la directora de Estudios de la ONG, Irene Milleiro. Pero la falta de visibilidad y la impunidad han normalizado la práctica, condenando a miles de víctimas al olvido. La invisibilidad es tal, subraya Intermón, que no es posible decir cuántas mujeres han sufrido alguna modalidad de violencia sexual en cinco décadas de conflicto armado. No hay cifras oficiales al respecto.
Sólo 20 investigaciones

La periodista colombiana Jibeth Bedoya, que fue secuestrada y agredida sexualmente hace nueve años, citó estimaciones de varios estudios que cifran entre 12.000 y 14.000 el número de mujeres víctimas de violencia sexual en los últimos diez años en el marco del conflicto."Sólo hay 20 casos denunciados por las víctimas ante la Fiscalía. La desproporción es devastadora", dijo Bedoya.A falta de avances por parte de la justicia colombiana para juzgar las violaciones de guerra, pronto será posible recurrir a la Corte Penal Internacional (CPI). Colombia firmó una moratoria de siete años cuando firmó el Estatuto de Roma que creó el tribunal. "Esa moratoria, no renovable, termina el próximo noviembre y a partir de ahí la CPI podrá investigar los crímenes de guerra que en adelante se comentan en Colombia", señaló Milleiro.

"Tengo esperanza de que esto se mueva en la CPI", agregó Bedoya, víctima ella misma de la impunidad. En 10 años de investigación de su agresión, ninguna persona ha sido llamada a declarar, ni siquiera como testigo.

"El Estado no da garantías de justicia"
Jineth Bedoya, periodista víctima de violencia
1 -¿Por qué no hay apenas denuncias?

Por un lado, hay un temor generalizado de las víctimas a asumir lo que ha ocurrido. Pero también está el temor al agresor. La mayoría de las víctimas viven o se mueven cerca de su victimario. Hay miedo a represalias. Luego está la falta de garantías de justicia por parte del Estado. Si las hubiera, aunque fuera un casoemblemático en el que un agresor ha sido procesado, eso ayudaría a denunciar. Pero no las hay, y además ves que al Gobierno no le
interesa poner el delito a la luz pública.
2 -¿De qué manera invisibiliza el Gobierno este fenómeno?

Mediante la omisión. Al hablar de paramilitares o guerrilleros, hablan de secuestro y homicidio, pero no mencionan las violaciones. El razonamiento es: "Como no te mataron, estás bien. Sobreviviste". Es como si te hubieran dado una paliza. No se da relevancia al delito. Por otro lado, la violencia sexual está ligada al conflicto armado y el Gobierno niega que haya un conflicto.

3 -De hecho, no hay cifras sobre violencia sexual.

En 50 años de conflicto, el Gobierno no se ha preocupado de averiguar qué pasa con las mujeres. Sólo se analiza la violación en caso de muerte.
4 -¿Cuentan las víctimas con algún tipo de apoyo oficial?
Nada. No hay ni una entidad que ofrezca asesoría legal o psicológica. Sólo hay lo que las ONG puedan hacer.
5 -¿Qué pide a España o la UE?

Se puede apoyar la creación de una unidad en la Fiscalía que se ocupe de violencia sexual. Y se puede presionar y exigir al Gobierno colombiano que contemple el abuso sexual como un arma de guerra, no como una agresión doméstica.
6 -¿Qué le ha llevado a hablar?

Durante años callé y me refugié en el periodismo. Pensé que el contar historias de otros me ayudaría a exorcizar mis fantasmas. Ahora he decidido contar la mía, reconocerme como víctima, para dejar de llorar, para poder cerrar un ciclo.

Las violaciones a las mujeres "forman parte integral" del conflicto colombiano


Todos los grupos armados de Colombia, tanto las fuerzas de seguridad del Estado como los paramilitares y los grupos guerrilleros, utilizan la violencia sexual como arma de guerra, hasta el punto de formar parte integral del conflicto”, según revela un nuevo informe de Intermón Oxfam.

“La ocultación de esta realidad por parte del Estado ha permitido perpetuar este delito y ha contribuido a crear un entorno de impunidad en el que los casos no se investigan, ni se enjuician ni se castiga a los responsables”, asegura la organización no gubernamental.

“Todos los grupos armados usan la violencia sexual como arma de guerra, hasta el punto de que forma parte integral del conflicto”, declaró la investigadora y autora del informe, Paula San Pedro, durante la presentación en Madrid del informe “La violencia sexual en Colombia. Un arma de guerra”.

Estas agresiones se producen en un país particularmente machista y patriarcal, en el que se calcula que, en general y no sólo en el contexto del conflicto, entre un 60 y 70 por ciento de las mujeres han sufrido alguna modalidad de violencia, ya sea sexual, física, psíquica o política.

Utilizan a las mujeres como “blanco útil a través del cual humillar al enemigo”

Mediante el uso de la violencia, los diversos grupos armados utilizan a las mujeres como “blanco útil a través del cual humillar al enemigo”, indica el informe, que se presenta también hoy en Bogotá y dentro de unos días lo será en Bruselas, ante representantes de la Unión Europa, y en Londres.

Asimismo, con estas agresiones se castiga a las mujeres que osan desafiar las prohibiciones impuestas por los grupos armados, transgredir los roles de género, simpatizar con algún movimiento rival o vulnerar cualquiera de los códigos de conducta relacionados con la vida sexual o el tipo de vestimenta.

La ocultación y negación de esta realidad por parte del Estado y de algunos medios de comunicación colombianos, lamentó San Pedro, ha permitido perpetuar este delito y ha contribuido a crear un entorno de impunidad en el que este tipo de delitos “no se investigan, ni se enjuician ni se castiga a los responsables”.

Aparte, muchas mujeres renuncian a denunciarlo por temor a represalias y a la vergüenza, hasta el punto, denunció la autora del informe, de que este tipo de violencia se ha normalizado dentro de la sociedad colombiana. “Muchas mujeres no se consideran víctimas porque no creen o no saben que la violencia sexual es un delito”, explicó. En estas circunstancias, las agresiones sexuales son, según Paula San Pedro, un delito silenciado.

Ejemplo de ello es la falta de cifras fiables sobre el número de agresiones sexuales en el contexto del conflicto. Según explicó durante el acto la periodista colombiana Jideth Bedoya, después de medio siglo de conflicto “sólo en 2009 se ha empezado a hablar de la violencia sexual como crimen de guerra”.

Las mujeres desplazadas y minorías étnicas, las mas vulnerables

Si las mujeres son un sector particularmente vulnerable, las mujeres desplazadas y pertenecientes a grupos étnicos minoritarios están más expuestas todavía a la violencia sexual. Según el informe, en un país con cerca de cuatro millones de desplazados a causa del conflicto, se calcula que dos de cada diez mujeres desplazadas se están viendo obligadas a huir y a buscar un nuevo refugio debido a los delitos sexuales.

Según datos de 2005 de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, el 52 por ciento de las mujeres desplazadas han sufrido algún tipo de maltrato físico y el 36 por ciento obligadas por desconocidos a mantener relaciones sexuales.“No hay un espacio geográfico en el país en el que las mujeres puedan sentirse seguras”.

Aparte, “las mujeres afrocolombianas y las mujeres indígenas son las más vulnerables ante la violencia sexual, dada la triple discriminación que sufren a causa de su género, su etnia y su pobreza”, agregó la autora del informe.

La periodista Jineth Bedoya, una de las víctimas

En la presentación se encontraba Jineth Bedoya, actualmente periodista del diario ’El Tiempo’ y que fue una de las muchas víctimas de agresiones sexuales en el contexto del conflicto colombiano. Fue secuestrada en mayo de 2000 mientras realizaba una entrevista en la cárcel Modelo de Bogotá. Durante más de 16 horas estuvo en poder de sus captores, al parecer paramilitares. Fue secuestrada de nuevo en agosto de 2003 por las FARC, que la mantuvieron ocho meses en su poder.

Entre otros reconocimientos, en noviembre de 2001 obtuvo el Premio Internacional a la Libertad de Prensa, en Toronto (Canadá), por su trabajo en las cárceles colombianas, y en octubre de 2001 fue galardonada con el Premio Mundial al Coraje Periodístico, que otorga la International Woman Media Foundation en Nueva York.

A Jineth Bedoya, reconoció resultarle muy dificil animarse a viajar a Madrid para “desnudar el alma” y recordar su propio caso, pero finalmente se decidió a hacerlo para recordar y apoyar a las "miles de mujeres que son agredidas en Colombia y que no tienen esta oportunidad". “Después de una agresión, salir nuevamente al mundo y enfrentarse a tantos fantasmas es difícil”, explicó. “Es algo con lo que tenemos que convivir todos los días, y tragarnos nuestros dolores y nuestros temores para seguir afrontando la vida”.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Reflexiones libertarias por workers solidarity Movement

Un principio importante del anarquismo y el que más lo diferencia de cualquiera de los otros tipos de socialismo es el énfasis en la libertad y en las relaciones sociales no-jerárquicas. Es vital en el anarquismo el rechazo de cualquier jerarquía de poder entre hombres y mujeres. Los anarquistas creen que la libertad de uno está basada en la libertad de todos, entonces no puede existir sociedad anarquista sin la extinción de todas las estructuras de dominación y explotación, incluyendo naturalmente la opresión a la mujer. Como anarquistas creemos que los medios determinan el fin. Esto quiere decir que no esperamos una revolución futura para resolver los problemas del sexismo, sino que vemos que es importante luchar en contra de él aquí y ahora. Como anarquistas nos esforzamos para asegurar que ambas, nuestras propias organizaciones y también aquellas campañas en las que estamos involucrados, estén libres de sexismo y jerarquías de poder y que todos los miembros tengan igual poder de decisión y acción.

Reconocemos que la participación total de las mujeres en el movimiento anarquista y las luchas sociales de hoy es muy importante. Para formar la sociedad del futuro las mujeres deben estar involucradas en su creación y, por supuesto, sin la participación de la mitad de la población no habrá revolución social. Tal como creemos que la emancipación de la clase trabajadora es tarea de la clase trabajadora, también vemos que, esencialmente, el desarrollo, libertad e independencia de las mujeres debe venir de sí mismas. Involucrándose en la lucha política como un acto de fortalecimiento. Muchas mujeres en la sociedad de hoy no creen poder tener un rol fundamental para cambiar las cosas. Sin embargo, involucrándose, siendo parte - agitando, educando y organizando - nosotras comenzaremos a tener control de nuestras propias vidas en el proceso activo de luchar para cambiar la injusta sociedad en la cual vivimos.

Sólo en una sociedad anarquista desaparecerán los fundamentos para la opresión de la mujer. Esto, porque las mujeres, debido a su rol reproductivo, siempre serán más vulnerable que los hombres en la sociedad capitalista, la que está basada en la necesidad de aumentar las ganancias. Los derechos al aborto, a la licencia de maternidad pagada, a facilidades de sala cuna y cuidado infantil, etc., en resumen, todo lo que sería necesario para asegurar la igualdad económica de las mujeres bajo el capitalismo, siempre será especialmente relevante para las mujeres. Por esto, en general las mujeres son vistas como menos económicas que los hombres para emplearlas y más susceptibles a ataques a las ganancias como son las facilidades en salas cunas, etc.

14 de Septiembre día Internacional de la imagen de la mujer, Contra la publicidad sexista y la Violencia Simbolica. Mi cuerpo no tiene precio!!


El 14 de septiembre se conmemora “El Día Internacional de la Imagen de la Mujer”, como símbolo de rechazo y repulsión, principalmente, a la Publicidad
Sexista, …la cual posee una estructura bidireccional mediante la cual, por un lado se reproducen los roles y estereotipos de género que insisten en colocar a
la mujer como ama de casa – madre a manera de función exclusiva, al mismo tiempo que vende una imagen femenina convertida en objeto sexual.La celebración de
ésta fecha nos obliga a repasar el papel que juegan hoy en día los Medios de Comunicación Social en nuestros países. En el caso de Colombia, debe decirse con
profunda preocupación, que estos medios de dominación cultural, con cuyos valores hemos venido desarrollándonos, exacerban cada vez con mayor fuerza, la
imagen de la mujer como mercancía sexual al servicio del hombre. Si tuviéramos que definir la Publicidad como una forma de comunicación persuasiva que busca
influir en la capacidad de decisión de quien recibe el mensaje transmitido, tendríamos que caracterizar el Caso Colombiano como “PROPAGANDA VIOLENTA”.
El estereotipo de Mujer que se nos vende e impone diariamente nos presenta una mujer despersonalizada, muchas veces decapitada, con el fin único de que
quienes reciben ese mensaje, valoren por encima de todas las características de la mujer, su cuerpo. Debe señalarse que esa imagen vinculada en su mayoría al
sexo, no es la imagen de la mujer real, común, sino un estereotipo de mujer creado para vender.
La Publicidad que tiene como objetivo estratégico vender, es capaz de crear falsas necesidades que tienen nefastas consecuencias para la sociedad,
especialmente por su influencia en la juventud. La mujer joven, comienza a infravalorarse porque no se identifica con esa imagen estandarizada, y producto de
la alienación no es posible identificar que la imagen ajena no es la propia, sino aquella que se pretende imponer (y de hecho se ha impuesto como única), lo
que redunda en una baja autoestima de nuestras mujeres, que sumado a las condiciones de explotación terminan frustrando a la mujer por la inconformidad que
siente consigo misma. Esa inconformidad que se crea, se pretende saciar con el producto que se quiere vender, generando un círculo vicioso en el cual el
consumismo es capaz de aislarnos nuestras necesidades reales, y obligarnos a comprar – consumir como opción a ese vacío que es llenado con el producto
publicitado.
Por otro lado, el sentimiento individualista y de competitividad, propio de una sociedad como la nuestra, termina reforzando antivalores como el egoísmo, el
cual hace creer que “SI TU ESTÁS BIEN, TODO ESTÁ BIEN” (slogan de una conocida cadena de tiendas en Venezuela).
De esta manera, la inseguridad que se produce por el hecho de no corresponderse con una imagen impuesta, permite que la creciente ola de violencia hacia la
mujer, sea enmascarada en el conformismo de quienes asumen que su valor humano es proporcional a las medidas de su cuerpo; y bajo esa excusa, las propias
mujeres nos hacemos cómplices de la discriminación hacia nuestro género.
La imagen de la mujer – objeto, promovida por los mass media, y que son parámetros que juegan un papel fundamental en la socialización, arrastran con ella
fenómenos que son cada vez más alarmantes en nuestra sociedad, y que en gran medida comienzan a generar desórdenes también en hombres, pero insisto,
básicamente jóvenes. Tal es el caso de la bulimia y la anorexia, fenómenos gástricos y psicológicos resultados de la pérdida de la identidad en la que han
venido trabajando con mucho ahínco los grandes medios de comunicación.
Sumado además a lo anterior, la idea de una especie de escalera imaginaria que se nos vende, donde el afán por lo material encierra a los ciudadanos en una
lucha individualísima por una escala social, que hace pensar a algunos sectores especialmente de capas medias, que tienen que “trabajar como negros para
vivir como blancos” (mensaje de alto contenido racista, que justifica la explotación y el aislamiento de ciertos sectores en su lucha estéril por tratar de
ser ricos con el sudor de su frente).
Los medios son especialmente abusivos cuando se trata de las mujeres, pues la imposición de pautas que rigen la vida social, están vinculadas a la asignación
de determinadas funciones substancialmente degradantes para la mujer, por el hecho de que lo que nos ilustramos es el ideal social de la cultural patriarcal.
La violencia comunicacional vinculada a la imagen de la mujer, lleva consigo diversos matices, uno más discriminatorio que el otro. La agresión a la dignidad
femenina, el lenguaje sexista, y los roles y estereotipos de género, son sólo algunos de los elementos que cada día son menos disimulados en el empeño de
mantener sojuzgada a la Mujer. Es común, por ejemplo, ver en la publicidad la imagen del hombre vinculada al poder, al éxito, a la dominación, a la acción y
a la victoria, mientras la mujer es la ama de casa que limpia, cocina y cuida, o es el florero sobre el cual se colocan los productos que hagan rentables
fenómenos como la prostitución, asociada a grandes mafias, y jugosas ganancias.
La utilización de técnicas psicológicas es frecuente para generar una dependencia con lo que se aspira vender, que más que productos son necesidades que se
crean y para las que, casualmente, el mercado tiene la solución. En este caso el elemento subliminal juega su papel de vanguardia, y su mayor relevancia es
que “actúa como una memoria dormida, que cuando despierta hace actuar a la persona”, de manera que si el mensaje es VIOLENCIA, pues ésta se reproduce. Este
elemento es reiteradamente utilizado en propagandas que hacen apología a la Violencia contra la Mujer en sus diversas formas, sea física, psicológica,
sexual, comunicacional, laboral, patrimonial, entre otras.
La mujer es mayoritariamente vulnerable, porque con esa imagen que nos es ajena, y bajo lemas de salud – belleza – éxito, somos las principales consumidoras
y quienes financiamos con mayor fuerza nuestra propia discriminación. Y es que el mito de la feminidad, relacionado con que la mujer debe estar siempre
¿¡bella!?, es reforzado porque se parte de lo natural como lo feo, y se resaltan características físicas casi siempre adquiridas e imposibles de conseguir de
manera natural, y a veces, incompatibles con la salud (lo que para Marcela Lagarde, es en la actualidad lo equivalente a una mutilación, pero ahora
autorizada y ansiada por la propia mujer). Se impone por lo tanto, que esa belleza, es la clave del éxito social de las mujeres, lo que genera esa miseria
que es rellenada con el comprar – tener – consumir.
Por otro lado, sumado a la discriminación por género, se suma la discriminación por raza, y condición social, pues no es casual que la mujer perfecta de la
publicidad se corresponda con el tipo físico exuberante, blanca, flaca, alta, cabello rubio, con actitud exitosa, vinculada a espacios socioeconómicos altos,
lo que no es más que, el modelo de occidente impuesto sobre nuestros pueblos, que encubre la promoción de los valores patriarcales por cuanto refuerza su
carácter económico, ideológico y social. Y es que la mujer como ser social es invisible para la publicidad, lo que se hace visible es nuestra sexualidad, que
resulta una renta de apreciables ganancias en el mundo de las mercancías. Mientras que la imagen de la mujer de estratos socioeconómicos más bajos suele
vincularse a roles del hogar y de menos valor.
Lo más grave es que mujeres y hombres comunes, somos quienes sostenemos ese sistema porque esa imagen de la mujer como objeto y mercancía, es la que asegura
nuestra atención a la hora de consumir, y que sin darnos cuenta pone fuera de sí a la mujer y la despoja de su dignidad, pues ahoga nuestra vertiente humana,
y se reduce el ser al tener. Se nos ha enseñado a percibir que el cuerpo de la mujer es lo mismo que un producto o una propiedad, con sus respectivos
atributos de uso, goce y usufructo.
La prensa escrita por su parte, juega también su destacado papel en cuanto a la publicidad sexista, pues de manera abierta y bajo la excusa de la libertad de
expresión, que no es más que su libertad de mercados, son portavoces de redes y mafias, que sirven de enlace al negocio de trata y tráfico de personas,
principalmente mujeres y niñas, a través de anuncios que promocionan los más violentos y denigrantes papeles para la mujer, para complacer las más bajas
pasiones y necesidades masculinas, instauradas por la publicidad.
Tenemos que partir de la idea de que la belleza no es inmutable, y rechazar con mayor contundencia la imagen de la mujer que nos ha impuesto la industria
cultural, la cual invisibiliza, frivoliza y banaliza el papel que estamos llamadas las mujeres a jugar en la sociedad.
Sin embargo, debemos entender que es imposible rechazar esa imagen, mientras adoptemos un papel exacto y congruente con lo que observamos en los medios, pues
de esa manera sólo experimentaremos un proceso de retroalimentación que reforzará lo aprendido, ya que los estereotipos influyen en nuestra cognición y
llegamos a pensar que de verdad existe un arquetipo único de mujer, aunque éste no se corresponda con nuestras características morfológicas.
Es sumamente preocupante ver cómo la agresión ideológica de los explotadores se endurece cada vez con mayor cinismo, y parte de su expresión cotidiana son
las imágenes negativas, violentas o degradantes de la mujer, incluida la pornografía, y sus diversas expresiones.
No nos podemos hacer a la vista gorda de esta situación, pues la transculturización ha sido para Occidente el arma ideológica más potente para imponer su
modelo de vida como sueño nuestros pueblos, y por lo tanto, la revolución política sin la revolución cultural, aunque entendemos que se den en niveles
diferentes, debe darse en algún momento porque la primera no es suficiente para la liberación.
NUESTRA VIDA VALE…
PERO NUESTRO CUERPO NO TIENE PRECIO!
No más Violencia Contra la Mujer!

bebe- ella

Simposio Internacional Las bases de Usa en Colombia

lunes, 7 de septiembre de 2009

1era Convocatoria para Mujeres Artistas

Están todas/os todas cordialmente invitadas/os a participar de esta I CONVOCATORIA PARA MUJERES ARTISTAS DEL CARIBE
COLOMBIANO si desean mas información no duden en contactarnos a este mail o llamarnos al cel. (+57) 3162741075


LA REDHADA es el equipo organizativo y ejecutor del proyecto ENVOLTURA.OBRA CORAL conformado por 20 artistas, cultoras e investigadoras de la Costa Caribe Colombiana.

Patrocina:Convenio Cofinanciación de Proyectos Culturales-2009 Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena-IPCCUniversidad Tecnológica de Bolívar.Facultad de Bellas Artes, Universidad del Atlántico. Universidad Jorge Tadeo Lozano-Seccional Caribe.

Colabora: AECID-CartagenaColectivo espaciosalternativos.org-Santa Martha.

Apoya: Colectivo Cadenas&Rosas Crew-BarranquillaCentro Cultural "La Palmeras"- Cartagena

martes, 1 de septiembre de 2009

Las Mujeres como Objetos sexuales en los estadios!!

En el fútbol las mujeres viven el mismo maltrato y la misma discriminación que sufren en otros ámbitos, casos similares a los que le ocurren a los pobres, los inmigrantes y los homosexuales. El machismo maneja la pelota. Equipos de fútbol de mujeres, árbitros mujeres, periodistas mujeres. De a poco, el género va ocupando posiciones que hasta hace unos años eran impensables para ellas. No obstante, aún falta ver mujeres en lugares estratégicos, de toma de poder y decisiones dentro de las corporaciones que se dedican a este meganegocio. Pero más allá de esos nuevos lugares y roles, las mujeres siguen teniendo el papel de objeto sexual de consumo y entretenimiento. Son ellas quienes exhiben las nuevas camisetas, quienes animan los partidos, quienes por su condición de género “no entienden ni deben entender nada de fútbol”. Ellas se convierten en el adorno sexual.

Se supone que forman parte del “sexo débil” y tienen que resguardarse en sus casas, con sus hijos y sus tareas domésticas, o visitar amigas y familiares, mientras esperan al hombre; y en el mejor de los casos “acompañarlo” frente a la pantalla del televisor. La presencia de la mujer en la cancha comenzó a hacerse popular hace unas pocas décadas. Los medios de comunicación construyeron esa presencia desde una óptica machista. Nunca falta la cámara de televisión, enfocada por un varón, que fije su lente sobre el trasero de una mujer, con el consabido “análisis” de relatores y comentaristas: nosotras puestas sobre un escaparte, ellos en la frontera de la imbecilidad. Las mujeres una vez más como adorno en un espectáculo para machos. En ese entramado machista, a nadie se le ocurriría pensar a un varón como modelo con marcado contenido erótico en una publicidad de indumentaria deportiva femenina. Si los “spots” comerciales en torno a esos productos en la inmensa mayoría de los casos –por no decir en su totalidad- van dirigidos a ellos, ¿por qué sus protagonistas vendedores suelen ser musculosos adonis, cuando no en paños menores? ¿Nunca se lo preguntaron chicos? ¿No los inquieta? ¡Ja, ja!Las mujeres “no sienten discriminación” si son ubicadas en el lugar establecido por el varón, es decir como objeto de consumo sexual. Sin embargo, esa discriminación nunca es encubierta cuando ellas aspiran a ocupar funciones de importancia, como ser entrenadoras, árbitros o dirigentes de clubes, pues ante esas circunstancias lo machos consideran que están en peligro. En la nómina de árbitros designados por la Comisión de Árbitros de la FIFA para el año 2009, sólo un 10 por ciento son mujeres.

Además, en esa oportunidad se mencionó el caso de Elvira Bella, campeona argentina de tiro, a quien, en 1996, la Federación nacional de ese deporte le había negado el título, por ser mujer. La discriminación involucra también al público de los espectáculos futbolísticos. De acuerdo a un relevamiento realizado por el INADI, los hechos que se reiteran en los estadios son similares a los que contiene el mapa de la discriminación en el país: exclusión por ser pobres, homosexual, inmigrantes o mujeres..

La discriminación de la mujer en el fútbol y su construcción mediática y social como objeto sexual obliga a pensar que para erradicar la violencia, la exclusión y la desigualdad es necesario cambiar algunas instancias culturales y educativas, que comprometen tanto a ellos como a ellas.

Por María Victoria Romero
Desde la Redacción de APM

Un mensajito directo y sin sostén!!


¿Que hacer si mi hija ha sido maltratada? Guia para padres Parte 1

Las situaciones de violencia y maltrato son muy frecuentes en las relaciones de pareja. Mucho
más de lo que se piensa. La violencia en la parejano tiene edad ni estatus social, tampoco conoce de niveles culturales o posición económica. No tiene relación con las drogas ni con el alcohol y, en la mayoría deos casos, tampoco con enfermedades ni trastornos neurológicos.
Una de sus causas –siempre presente– es el machismo y su difundida creencia de que la mujer es un ser “inferior”, “inmaduro” o “incapaz”. Todos los demás factores, podrán incrementar y desenfrenar una violencia previamente construida por esta manera de pensar, por creer esto de algún modo u otro. Por ejemplo, esto se comprueba en muchos hombres que beben alcohol o se drogan y se “permiten”arremeter contra su pareja, sin embargo jamás lo hacen contra un superior (su jefe por ejemplo).
La cultura patriarcal en la que vivimos sitúa al hombre como un ser superior. Superior al resto de los integrantes de su familia, siendo él quien decide y dirige lo que los demás pueden y deben hacer. Durante los 5000 años que dura este modelo cultural (el patriarcado), la cultura ha formado y propiciado costumbres y prácticas que ponderan al hombre sobre la mujer, promoviendo un modelo de pareja donde el vínculo es asimétrico, desigual, donde el hombre considera que la mujer es un ser inferior y a quien debe controlar, dominar y someter. Un ser sobre el cual puede decidir y a quien debe disciplinar, utilizando métodos violentos si fuese “necesario”, llegando incluso a producirle la muerte si ella intenta alcanzar su autonomía e independencia. A pesar del tiempo transcurrido, estos modelos, aún hoy en el siglo XXI, son sostenidos por gran parte del imaginario social, favoreciendo y justificando la actitud violenta de muchos hombres hacia sus parejas. Muchos homicidios de mujeres, se presentan como “crímenes pasionales”, como si la pasión fuese compatible con el asesinato; muchos asesinos ven atenuada su condena en la justicia porque “la mujer lo engañaba con otro hombre”, como si la conducta de la víctima justificase cualquier barbarie desde el victimario; y la “violación marital” continúa siendo uno de los delitos más silenciados- que no se denuncia no sólo por temor y vergüenza de la víctima, sino por lo que es peor: por desconocimiento de la mujer de que le asiste el derecho a decidir cuándo y cómo tener relaciones sexuales, aún en el marco de una relación de pareja formal como el matrimonio.
Aún hoy, en el S. XXI, se continúa silenciando la violencia que afecta a las mujeres de todas las edades. Los padres de las jóvenes1 víctimas de violencia por parte de su pareja, desconocen lo padecido por su hija hasta que ella regresa a convivir con ellos; o hasta que un episodio de violencia muy grave provoca la intervención de la policía o el servicio de asistencia médica de urgencia, por ejemplo. En el caso de las amistades cercanas, éstas también desconocen la profundidad y gravedad de la violencia, aún cuando a veces han presenciado discusiones entre la pareja, que no asocian a una conducta violenta, y no creen que esas peleas se podrían repetir y agravar en otras circunstancias. Nadie piensa que él puede pasar a la violencia física cuando la pareja se quede a solas.
Muchas veces, no se logra comprender el alto riesgo de esas “discusiones” y por lo tanto nadie se involucra ni interviene para ponerles fin. La cercanía de los vínculos con ambos integrantes de la pareja les impide creer que ese chico, que jura que la quiere y está perdidamente enamorado de ella, pueda llegar a hacerle daño o puede convertirse en uno de los que aparece en las noticias del periódico. Estas conductas sólo han comenzando a cambiar con el cambio de actitud de las mujeres, que en los últimos años, y favorecidas por la presencia pública del tema, se atreven a denunciarlo. Tanto en su mundo privado (ante sus amistades o sus familiares) como ante la justicia o los servicios de asistencia especializados. Esto ha permitido trabajar en el entorno y ayudar tanto a las víctimas como a su familia. No obstante, el porcentaje de denuncias o de solicitud de ayuda por parte de las jóvenes es aún muy bajo.

La Prostitución no es un trabajo, La Prostitución es una forma más de Violencia contra las mujeres y las niñas!!



La prostitución no es un trabajo, es una forma de violencia contra las mujeres
Existen hoy dos posiciones respecto a la prostitución:
1- La que la considera un trabajo como cualquier otro y una elección libre, fruto de un contrato entre dos individuos: cliente y mujer prostituida.
2- La que, en cambio, sostiene que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres.

Nosotras decimos que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, una violación de los derechos de las humanas, porque:
La prostitución se inscribe en las relaciones de opresión patriarcales, que colocan a los varones del lado del dominio y a las mujeres de la sujeción. La pregunta no es, ¿por qué las mujeres ingresan a la prostitución?, sino: ¿por qué tantos varones compran cuerpos de mujeres y niñas para la satisfacción de su sexualidad? No es un contrato entre cliente y mujer en prostitución, porque no se puede hablar de consentimiento -condición de todo contrato- en condiciones de profunda desigualdad.

Las mujeres no "se prostituyen", son prostituidas por clientes y proxenetas protegidos por el Estado, compelidas por la necesidad económica, por presiones de todo tipo, por la violencia material y simbólica, por costumbres e ideas contenidas en los mensajes culturales que consideran que las mujeres de todas las clases sociales somos objetos disponibles para satisfacer supuestas "necesidades" de los varones también de todas las clases. La relación entre cliente y mujer prostituida no es una relación laboral entre empleador y empleada ni entra dentro del campo del derecho del trabajo.

Ninguna forma de trabajo puede separarse del cuerpo. Pero en la prostitución el comprador obtiene derecho unilateral al uso sexual del cuerpo de una mujer. El "cliente" prostituyente le impone su cuerpo, su sexualidad y su placer a la mujer prostituida. El placer de ella no importa. No es un intercambio sexual recíproco. Hechos que en cualquier trabajo se consideran acoso o abuso sexual: los toqueteos, las violaciones, las insinuaciones verbales, los requerimientos sexuales indeseados, en la prostitución forman parte de la naturaleza misma de la actividad. ¿Cómo reclamarían las mujeres prostituidas contra el acoso sexual, el abuso o la violación?. ¿Con qué parámetros se mediría?.

Considerarla trabajo legitima la violencia y las desigualdades sociales y sexuales entre varones y mujeres. En todo trabajo está comprometida la subjetividad, pero en la prostitución lo está de una manera más profunda, ya que existe una relación inseparable entre cuerpo y subjetividad, entre cuerpo y sexualidad. La sexualidad es una parte fundamental e inescindible de la construcción de identidad. La identidad sexual está marcada por la masculinidad y la femineidad socialmente construidas, es decir por la desigualdad jerárquica entre los sexos. La prostitución daña a las mujeres de una manera muy distinta a la del trabajo. La prostitución produce daños físicos y psíquicos que algunos estudios comparan con los sufridos por quienes padecen una guerra.
Si prostituir menores de 18 años se considera un delito, ¿cómo puede convertirse en un trabajo y en una elección libre el día en que la mujer cumple 18 años?. El trabajo infantil está prohibido (en nuestro país, antes de los 14 años), pero se promueve la preparación educativa de niñas y niños para sus futuros trabajos: escuelas técnicas, comerciales, de magisterio, etc. Si la prostitución es trabajo, ¿cómo se formaría a las niñas para el mismo?, ¿cuáles serían los cursos de aprendizaje? ¿secundarios con orientación servicio sexual? ¿dónde y con quiénes se harían las prácticas? ¿con los padres, con los tíos, con los maestros?.

Considerar a la prostitución trabajo favorece la trata y la legalidad de proxenetas y rufianes, al convertir la explotación sexual en un negocio legal. Sirve también para crear la ficción de un descenso en la tasa de desempleo, útil para mejorar la imagen de la actual fase del capitalismo, que se caracteriza por el carácter estructural de la desocupación y la exclusión social.

La prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, de violación de los derechos de las humanas, de explotación sexual, institución fundamental en la construcción de una sexualidad basada en el dominio masculino y la sumisión femenina y en la cosificación de nuestros cuerpos. No es, por tanto, una expresión de la libertad sexual de las mujeres.

Por todo esto sostenemos que no se debe hacer distinción entre prostitución y trata forzada y voluntaria, ni entre prostitución infantil y adulta, ni diferenciar entre personas menores y mayores de 18 años. Estas distinciones legitiman prácticas de explotación sexual, transformándolas en aceptables y permisibles. Utilizan una falsa idea de elección y consentimiento que no reconoce los condicionamientos sociales e individuales y el complejo proceso que lleva a una mujer a ejercer la prostitución y las diversas formas, sutiles o brutales de coerción, no siempre demostrables.

Enfoques jurídicos frente a la prostitución
La prostitución es el más violento punto de unión entre patriarcado y capitalismo, ya que reúne explotación económica y violencia de género. Las cifras son contundentes: en el informe del año 2000 del Fondo de Población de Naciones Unidas, se estimaba que cada año 4 millones de mujeres y niñas/os ingresan en los prostíbulos del mundo para ser consumidos sexualmente. El 90% de los casos de trata y tráfico son de mujeres y niñas para prostituirlas. Según Naciones Unidas, durante 4 siglos 11 millones de personas fueron reclutadas en África para el sistema esclavista, mientras que solamente desde el año 1990 al año 2000, más de 30 millones de mujeres y niñas/os fueron traficadas en el Sudeste Asiático. La globalización del mercado del sexo, unida a la pobreza expone a millones de mujeres y niñas/os excluidas (la población más vulnerable) al riesgo cierto de ser víctimas de tráfico y trata.

En general, los Estados establecen tres marcos jurídicos sobre los que basan sus posturas frente a la prostitución: ellas son la prohibición, la abolición o la reglamentación.

La prohibición: implica la sanción y el castigo, tanto para quienes acepten un pago a cambio de sexo como para quienes lo demanden. Penaliza la totalidad del sistema. Lo cierto es que en el marco de la cultura patriarcal la tendencia es a penalizar a las mujeres en situación de prostitución y a absolver, en la mayoría de los casos, a los clientes-prostituyentes.

La abolición: El abolicionismo afirma que todo tipo de prostitución es explotación del cuerpo de otra/o y la considera como un grave atentado contra la dignidad de las mujeres, ya que las que se encuentran en estado de prostitución son mayoritariamente mujeres. Esta postura ideológica, ética y política postula la desaparición de la prostitución y tuvo siempre el apoyo de gran parte del movimiento feminista. Considera que las mujeres en situación de prostitución son víctimas. No reconoce diferencia entre prostitución "libre" y "forzada" porque las situaciones de prostitución no se dan nunca en libertad, las mujeres son consideradas, en todos los casos, como mercancías. Todas son violencias contra las mujeres que se explican a partir de la existencia de la institución social de la prostitución. Las abolicionistas nos oponemos a toda posibilidad de reglamentación o legalización, ya que sería perpetuar la injusticia. Como feministas no apoyamos ni reivindicamos las opciones que sirven para los intereses de dominación patriarcales y refuerzan los sistemas de género (construcciones sociales alrededor de los sexos). Los argumentos sobre "asunción voluntaria" incluso "complaciente" de las funciones que el patriarcado nos asigna los consideramos una de las formas más eficaces de mantenimiento y reproducción del sistema de género (y en general de todo sistema de explotación social).
Porque es en nuestra cultura patriarcal en donde la prostitución está asociada a la sexualidad masculina.
Porque permite un control "moral" que nos divide entre "buenas" y "malas" y esto debe seguir existiendo para mantenernos disciplinadas.
Porque, además, es un negocio sumamente redituable, que habilita múltiples negocios igualmente redituables, en un sistema en donde el lucro es un valor primordial.

La reglamentación: Bajo este marco jurídico al Estado le correspondería censar y registrar a todas las prostituidas, darles un carnet identificatorio, controlar sus enfermedades de transmisión sexual a fin de evitar contagios a los clientes-prostituyentes, habilitar los locales para tal fin, establecer las zonas permitidas y cobrarles impuestos a todo el sector dedicado a éste "negocio". Los reglamentaristas contemporáneos, conservadores ó modernos y liberales, continuadores todos de la tradición pro-prostitución, convalidan y legitiman el uso sexual de las mujeres.

Para ello utilizan varias justificaciones:
Los conservadores, herederos directos de aquellos del siglo XIX y gran parte del XX, son los que consideran a la prostitución un mal necesario y proponen un control sanitario y moral sobre las mujeres. Consideran la prostitución como un mal inevitable, que es necesario aceptar y reglamentar para evitar la clandestinidad en la que se ejerce. Al Estado le cabe el rol de control sobre esta "actividad".

Los "modernos y liberales" defienden la "libertad de elección", están a favor del "consentimiento" y señalan a la prostitución como una de las formas de ejercicio de la sexualidad. ¿A qué libertad aluden estos sostenedores de la prostitución? Sin duda, se refieren a ellos mismos, hablan de la libertad de los usuarios de prostitución. Para las mujeres, los servicios prestados en esas condiciones, no constituyen prácticas sexuales mucho menos deseadas. Son prácticas de sobrevivencia. Se impone a las mujeres el acceso a su cuerpo por un precio. ¿Dónde esta la libertad? Curioso consentimiento que encubre relaciones sociales de desigualdad entre mujeres y varones, pobres y ricos, adultos y niñas/os.

Dicen favorecer a las mujeres en situación de prostitución, protegiéndolas. Les imponen con este motivo: su registro, controles sanitarios periódicos, lugares predeterminados donde realizar la "actividad", preservativos que podrán usar mientras el cliente-prostituyente no se oponga. Con estas medidas lo que en verdad se favorece es la explotación de la prostitución ajena en lugares cerrados, autorizados, con "libreta sanitaria" y con normas rígidas a cumplir, por parte de las prostituidas, bajo la vigilancia de los proxenetas y los fiolos, todo ello con la complicidad policial. Al reglamentar la prostitución, se esconde la figura de explotación sexual, sus víctimas serán ahora "trabajadoras". Los explotadores (proxenetas y fiolos) serán, ahora, "empresarios". Se está legitimando así la "industria de la prostitución" mediante unos compradores que siempre se mantienen invisibles.

Cuando una sociedad reglamenta la prostitución, no se limita a poner normas, sino que está dando un sistema de valores con un mensaje para toda la sociedad: es legítimo el uso comercial del cuerpo de las mujeres y esto se convierte en el paradigma de la sexualidad. Al mismo tiempo que la prostitución reglamentada concede al conjunto de varones la autorización moral y social para participar, sin responsabilidad ni escrúpulos, en la explotación de las mujeres ejerciendo su poder sobre ellas mediante la mediación del dinero.

El sistema prostitucional está relacionado con la pornografía, el turismo sexual, las líneas eróticas, el ciber-sexo, los anuncios y publicidades, los programas televisivos que exponen a las mujeres como mercancía. Combatir la prostitución oponiéndose a su reglamentación implica, también, combatir el conjunto de actividades montadas alrededor de la mercantilización del cuerpo femenino.

Miremos qué les ha pasado a los países (casi todos del primer mundo) que han legalizado o reglamentado la prostitución. El tráfico y trata con fines de prostitución se ha convertido en una "industria" floreciente. Las mujeres y niñas/os que van a ser prostituidas provienen mayoritariamente de países pobres y son súper explotadas y esclavizadas en los locales para ese fin. Se ha banalizado y difundido el comercio sexual. No todas las mujeres en situación de prostitución quedan incluidas en esa falsa legalidad, pues sigue en parte ilegal, con dineros y con mujeres indocumentadas traídas mediante tráfico y trata. Se han aumentado la cantidad de prostíbulos. Se han diversificado otras formas de explotación sexual.
repetimos sin cansarnos que todas tenemos el derecho inalienable a ser libres.

por: Ninguna mujer victima de las redes de prostitución*